martes, 4 de noviembre de 2014

Cuenca Rio Lujan - La construcción de barrios privados y los desagües clandestinos provocan las inudaciones que afectan a miles de personas

Por Patricia Pintos - Jueves, 30 de Octubre de 2014

Lo explicó la geógrafa Patricia Pintos a través de un estudio sobre los efectos del urbanismo privado en la cuenca baja del río Luján. Esta madrugada la crecida superó los 5 metros y se prevé que seguirá subiendo. “El boom de estos desarrollos inmobiliarios va de la mano de las políticas neoliberales en la gestión urbana”, dijo Pinto según un informe de la agencia Infojus que pasamos a reproducir.
La crecida del Río Luján no se detiene. Durante la madrugada superó los 5 metros y extendió la inundación a nuevas zonas urbanas. “Si el agua sigue avanzando, hoy puede alcanzar la Basílica", dijeron desde los bomberos voluntarios que desde ayer están trabajando en la asistencia de los vecinos.  Según explicaron, en poco menos de 20 horas el nivel subió un metro hasta alcanzar los 5.22. Lo peor es que se prevé que seguirá subiendo.
Las causas aparentes de este fenómeno: las lluvias constantes de los últimos días. Las reales: el crecimiento de los barrios privados sobre la cuenca del Río que destruyeron su normal cauce. “Hay algunos estudios realizados por investigadores del Instituto Nacional del Agua (INA), específicamente el doctor Malagnino, que analizan la mega-urbanización San Sebastián, en Pilar. En ese estudio pudo determinar que el emprendimiento está asentado sobre el propio humedal, en la rivera del Río Luján, en el límite con Campana. Y que a partir de las obras de relleno para poder llevar adelante el emprendimiento, la planicie de inundación se redujo un 40 por ciento”, explicó a Infojus Noticias la geógrafa Patricia Pintos, investigadora del Centro de Investigaciones Geográficas de la Universidad Nacional de La Plata y coautora junto a Patricio Narodowski, del libro “La privatopía sacrílega. Efectos del urbanismo privado en la cuenca baja del río Luján”, (2012).
“Hay una sucesión de mega-emprendimientos inmobiliarios que generó un efecto conjunto, un proceso de sumatoria que genera una incidencia clara en los cambios de los patrones de escurrimiento del Río Luján y por lo tanto, sería uno de los elementos más fuertes en la explicación de las inundaciones de los últimos años”, explicó.
A dos años de la máxima inundación en la historia de la ciudad de Luján, el río que surge en la unión de los arroyos El Durazno y Los Leones, y recorre Luján, Pilar, Exaltación de la Cruz, Escobar, Campana, Tigre y San Fernando, para desembocar en el Río de la Plata, aumentó su cauce y amenaza alcanzar niveles récord.
“El río necesita una planicie de inundación para que en momentos de creciente, el agua naturalmente inunde esa planicie, un proceso natural de cualquier río que tiene un caudal medio pero en épocas de crecientes, al superar ese caudal, evacúa el agua avanzando sobre ese espacio”, señaló Pintos.
 Al hacerse el emprendimiento junto al Río Luján –recordemos que San Sebastián tiene 1100 hectáreas– el lecho de inundación se redujo, porque se rellena un área que habitualmente el Río anegaba y esa reducción del lugar por donde debían escurrir las aguas, el Río lo resuelve de alguna anegando nuevas áreas. A su vez, –explicó Pintos– este fenómeno, ejerce un efecto de tapón sobre el libre escurrimiento del agua y genera un impacto aguas arriba. “Por esto es que desde  2011 y sobre todo en 2012, se vienen sucediendo una serie de inundaciones en la propia ciudad de Luján, a tal punto que hace un par de años el agua llegó hasta la cripta de la Basílica en un hecho inédito en su historia”, dijo.
Según Pintos, se puede argumentar, según los estudios, que “la afectación de las planicies de inundación del Río para la construcción de estos mega-emprendimientos está cambiando la dinámica de drenaje del cauce principal y los tributario del Río Luján y genera complicaciones aguas arriba, en la cuenca media.
La geógrafa explicó que los estudios hechos por el INA se abocaron a San Sebastián como muestra, pero que son aplicables a los 60 emprendimientos de este tipo que están asentados en el humedal del Río Luján, algunos de ellos linderos al cause principal y otros a sus tributarios. “Se puede extrapolar el análisis al resto, estamos hablando de que hay una sucesión de emprendimientos que generó un efecto conjunto, hay un proceso de sumatoria que genera una incidencia clara en los cambios de los patrones de escurrimiento del Río y por lo tanto, sería uno de los elementos más fuertes en la explicación de las inundaciones de los últimos años”, dijo.
Neoliberalismo geográfico
“El boom de estos desarrollos inmobiliarios a fines de los 90 y principios del 2000 va de la mano de las políticas neoliberales en la gestión urbana. Eso Incide en que los Municipios relajaron mucho su política de planificación del territorio, sobre todo en los ’90, muy de la mano del paradigma del dejar hacer al mercado, flexibilizar las reglas de juego y los procedimientos para que los mercados pudieran dinamizar las economías locales y alcanzar el tan pregonado derrame hacia otros sectores. Con esos argumentos los Municipios dejaron hacer y ahora nos encontramos con los efectos de todo esto”, explicó la especialista.
El impacto de las políticas neoliberales en la forma de organización del Estado también tuvo su impacto en la problemática de Luján. “Antes, los Municipios, adheridos a la descentralización con las Secretarias de Asuntos Municipales, podían ellos mismos emitir declaraciones de impacto ambiental en sus órbitas. Eso derivó en que Municipios con estructuras débiles y muy acotadas emitieran una declaración de impacto ambiental para emprendimiento que tienen una escala muy importante”, argumentó Patricia Pintos y agregó que” la Provincia en ese momento, un poco a partir del trabajo de algunas organizaciones y de nuestros trabajos de investigación, sacó la resolución 29 a partir de la cual todos aquellos emprendimientos que implican una modificación del humedal o áreas que tuvieran algún tipo de acumulación somera, superficial, permanente o semipermanente de agua y que implicara una transformación drástica de esa característica ambiental, tiene que tener una declaración de impacto ambiental emitida por la autoridad provincial”.
Mercedes, una mujer que vive en esa zona, a cuatro cuadras de la Basílica, explicó a Infojus Noticias que su casa todavía no estaba damnificada por la crecida, pero manifestó que esa vivienda tiene 100 años y está construida a 70 centímetros del piso, lo que "demuestra que las inundaciones son un problema histórico”.
Según un extenso informe de esas agencia, conocido este jueves al medio día, la vecina explicó igualmente que este tipo de problema “ocurre cada vez más seguido en los últimos años por muchos factores, entre ellos, las construcción de barrios privados en la zona de los humedales y los desagües clandestinos que hacen algunos campos”. Por su parte, el personal del Complejo Museográfico Enrique Udaondo tuvo que levantar ayer a la noche todas las piezas y los archivos y poner a resguardo todo su patrimonio histórico en los pisos superiores del edificio.
“Ayer a las 10 de la mañana en la zona del Monumento a Belgrano el agua alcanzó los 40 centímetros, en el museo del transporte oscilaba entre los 10 y 25 centímetros, en la casa de Pepa Galarza hasta 10 centímetros y en la zona del museo histórico conformada por el Cabildo y la ‘Casa del Virrey‘ solamente hay agua en la zona de los parques”, precisó el director de la institución, Andrés Mage.
Otra crónica de Infojus continúa: Amelia maneja el comedor comunitario "El triunfo" en el barrio lujanero de San Jorge. De 8 a 15 recibe las jarras de unas 70 familias que pasan a la hora de la merienda a retirarlas con leche y bizcochuelos. Mabel, una vecina, le da una mano: "Donde hay chicos estamos: ayudamos en la cooperadora, somos miembros de Caritas y hacemos todo lo que podemos en el comedor. Sabemos cómo organizamos porque lamentablemente estamos acostumbradas a las inundaciones. En el último año esto pasó cinco veces".
A cuatro cuadras hay otro comedor, "El ángel de la bicicleta", donde todos los días se entregan 500 raciones de viandas. "Acá el problema es el anegamiento del río, porque no lo limpian y el agua no se va. Además de la ayuda, queremos una planificación para dejar de vivir acá, porque la zona es baja y esto va a seguir pasando", dijo Marta, que hoy está preocupada porque los camiones que traen los víveres están complicados por los anegamientos.
Sergio Sequeira, subsecretario de políticas sociales de Luján, dijo ayer a Infojus Noticias que se esperaba que el río siga subiendo. "En Suipacha, que queda a unos 60 kilómetros de Luján, nace el río. Allá hay subida y esa corriente tarda 12 horas en llegar a los barrios lujaneros”, por eso que durante las siguientes horas se mantuvo el alerta de emergencia.
"Sabemos que las causas son varias: además del anegamiento por basura que hay en distintos barrios, tenemos la problemática con los canales clandestinos de los campos, que se suma a la cantidad de countries que cubren terreno de un lado y lo desbordan del otro. Toda esa agua no corre y se inundan otros lugares, por lo general los lugares más humildes", explicó Sequeira.
Ana tiene 30 años, su bebé en brazos y debate con su marido si dejar su casa para ir al centro de evacuados: "No queremos sacar las cosas porque ya hubo cinco inundaciones en un año y cuando volvés te encontrás que te faltan cosas. Uno ve que la gente está tapada de agua y se queda en la casa y parece algo ilógico, pero la razón es que nadie quiere perder lo que se ganó con el esfuerzo del trabajo".
Desde la municipalidad actúa la Prodecom, una comisión para la "protección de la comunidad"  formada en 2012, cuando se registró la inundación más grande que los vecinos recuerden. El oficial de bomberos Goenaga explicó a Infojus Noticias que "en cuanto se activa la alerta de inundación, desde la Prodecom se convoca al cuerpo de bomberos junto a los miembros del municipio. La cuestión es organizar para coordinar los trabajos, no pisarse, y llegar a mejores objetivos".
Para Goenaga, "el problema de que se desborde el cauce empieza en Chivilcoy, Suipacha, Mercedes, Franklin y toda la parte del Salado que desemboca en el Luján. Cuando llueve mucho y se unen todas esas desembocaduras siempre aparecen este tipo de desbordes".
El agua en Luján está creciendo rápido. “El nivel del río está en 5.39 por arriba de la cota cero. Hay 200 evacuados en los centros de asistencia y estimamos que hay 800 autoevacuados, lo que nos lleva al número de mil. Estamos articulando recursos tanto para la respuesta a la emergencia como para la asistencia. El municipio trabaja en conjunto con bomberos, policía y Cruz Roja. El municipio se encarga de la coordinación general, mientras que la parte operativa la llevan los bomberos, que están con los comandos móviles instalados en los barrios y el comando operativo en el cuartel para  recibir los llamados de ayuda de los vecinos. En los centros de evacuados coordina la gente Cruz Roja con Políticas Sociales del municipio”, dijo a Infojus Noticias este mediodía Javier Sosa, coordinador de la Prodecom (una comisión especial para la Protección de la Comunidad).
Hay seis barrios en Luján que son los más afectados. A un sector lo llaman “los santos” -San Fermín, San Jorge, Padre Varela y Santa Marta- Por otro lado está La Loma y El Quinto. La mayor parte de las calles de estos terrenos son de tierra, no hay líneas de colectivo que atraviesen la zona y mucha basura que los vecinos amontonan en las esquinas flota en el agua de la inundación. Los centros de evacuados habilitados hasta el momento son el Polideportivo, Sociedad de Fomento Padre Varela, Sociedad de Fomento El Ceibo y Olivera.
El acceso principal a la localidad ingresando por la ruta 7, bajada principal que desemboca en la avenida 9 de Julio y va a hacia la Basílica, estaba virtualmente bloqueado por el nivel de agua que superó el metro. En la zona periférica del centro de la ciudad los vecinos se encontraban en las veredas, intercambiando información de cuánto subiría el cauce ya que a las 5 de la mañana ellos observaron una crecida que les acercó el agua a las puertas de sus casas.
El polideportivo de Luján se transformó desde hoy a las diez de la mañana en el principal centro de evacuados de la ciudad. Ahí trabajan en conjunto el municipio, la Cruz Roja, profesores deportivos y maestros. La comida se prepara en este centro para asistir a los otros dos que están funcionando en el partido de Luján. Mientras en los barrios los bomberos ayudan con las mudanzas de los evacuados y controlan que los postes de luz no sean un peligro, la gente en los centros de evacuados se da ánimo entre sí por la angustia del desarraigo.
Laura Duplaá vive hace 17 años en barrio La Loma. “Siento que no hay una solución para esa zona, porque esto se repite cada tres o cuatro meses. Dijeron que dragarían el río y sacaron algunos árboles pero no se solucionó nada. Siempre venimos a parar acá, al polideportivo. Hace cuatro meses cuando me tocó venir habían menos familias. La peor inundación que recuerdo es la de 2012, que llegó a mi casa un metro y medio de agua. Esta vez no sé qué esperarme, porque algunos dicen que el río está creciendo como aquella vez. Me traje los electrodomésticos, pero la mayoría de la ropa y los muebles se quedaron allá. El perro vino conmigo porque no lo dejo. En mi cuadra todos tuvimos que ser evacuados”.
Carlos Jesús Amd tiene 70 años y usa bastón. Hace quince años que perdió la vista y recibe una pensión, habla lento y triste: “Vivo a 30 metros del río, por eso en las crecidas siempre soy de los primeros que tiene que salir. Cuando hoy me fui de mi casa había un metro de agua. Me ayudaron a salir mi hijo y los bomberos. Tuve que irme rápido y perdí todo. Se me cayó caja con ropa al agua. Camas, colchones, cocina, garrafa, todo quedó debajo de ese metro de agua. Hasta que no baje no podremos volver, sabemos que tenemos que esperar mínimo cuatro o cinco días. Ya viví diez inundaciones. En febrero, abril y mayo de este año también tuvimos que soportar el desborde. Todas las veces nos trajeron para acá, y da la sensación que no quieren limpiar el río. Cuando vuelva a mi casa ya sé que me voy a encontrar con el desastre y la mugre”.
El hijo de Carlos Jesús, que se llama igual que su padre, tiene 30 años y está en el polideportivo con su mujer y su hija de dos años y ocho meses: “Cuando escuché las lluvias de anoche me la veía venir, así que levanté algunas cosas del piso. Me costó dormir y a las 4 de la mañana me asomé y vi que el río empezó a subir. Cuando a las 7 me desperté puse un pie en el piso y me lo cubrió el agua. Hace dos meses nos quedamos sin televisión. Ahora por salir corriendo nos trajimos solo la heladera. Lo que siento importante: estamos todos vivos y no vamos a bajar los brazos”.
agencia InfoJus

miércoles, 27 de agosto de 2014

Lanata, el Picaro Gordito

Tendré que ser reiterativo. Lo he escuchado y he leído al pícaro gordito afirmar que quienes hacemos 678 somos ratas, mierda, chorros, mercenarios, forros, gusanos, cerdos, y también que nos cagaría a trompadas. Lo escuché llamarlo “Goebbels” a Diego Gvirtz, “Ramero” a Javier Romero, lo escuché diciendo que en la AFIP la plata se las gastan en putas y en merca. Lo escuché insultando a otra gente con nombre y apellido, lo escuché diciendo en general que en el gobierno son todos unos hijos de puta. Y cada vez que lo veo al pícaro gordito está con su logo identificatorio que es una mano haciendo fuck-you, un insulto. Para que quede claro, lo que él eligió como signo para que lo represente es sencillamente un insulto. Un gesto que en la televisión del país que inventó lo del dedito lo consideran lo suficientemente agresivo como para taparlo –pixelarlo- cuando alguien lo hace. El pícaro gordito no podría utilizar su logo en la teve norteamericana, o lo veríamos siempre borroso.

Ahora el pícaro gordito dice que se puso filosófico. No le alcanzó con sus verdades recontrachequeadas con las cuales denuncia al gobierno y a cualquiera que sea lo suficientemente corrupto como para apoyarlo (porque en su prédica este gobierno es un delito, por lo tanto quien lo apoya es su cómplice). Así es como después de denunciar funcionarios también ensucia a músicos, artistas, intelectuales y periodistas. El pícaro gordito en realidad no denuncia, sino que ejerce la persecución política. Pero bien, ahora dice que se puso filosófico y dice buscar –y tener- La Verdad. Y entonces se ha metido con la intimidad de Flor de la V que no casualmente es una persona que ha expresado su simpatía con el gobierno. El gordito es pícaro, de ninguna manera se hubiera molestado en “develar” ninguna cuestión ontológica sobre cualquiera que comparta su propia postura política. Porque todo lo que él hace está calculado y pensado para que sea un golpe más contra el gobierno. Este último truco –el de ser un pícaro filósofo- generó indignación en varias personas que salieron a defender a la persona atacada pícaramente por el pícaro pensador de Clarín. Una de ellas fue Darío Grandinetti quien recomendó algo así como “dejemos de darle entidad a este pelotudo”. Quizá un buen consejo, aunque uno nunca sabe qué hacer en esos casos. Pero el insultador serial, y más que eso: el tipo que adoptó un insulto como marca que lo identifica, dice que no le gusta que lo insulten y que entonces le va a hacer juicio a Grandinetti mientras lo acusa sordamente de corrupto “espero que la plata que juntó con el Gobierno le sirva para pagar abogados ahora". Es que el gordito es pícaro y no pierde oportunidad de perseguir a nadie. Él es el autor de la idea de que todos los que estamos a favor de lo que él está en contra somos delincuentes, y que en algún momento deberemos pagar por eso. El gordito es malo y persigue. Así mandó a insultar a los hijos de unos camaristas que lo habían hecho enojar. Propuso que los compañeros de escuela de esos pibes los insulten por ser hijos de sus padres y repitió sus apellidos para que las agresiones estuvieran bien dirigidas. Pero el gordito además de malo es huidizo porque después mintió y aseguró que no había mandado a acosar a los chicos. Aunque a él no le guste, hay que saber que el gordito instiga el acoso escolar a menores y después lo niega. Qué pícaro.

Otra de las personas que salió en defensa de la persona atacada fue Estela de Carlotto, a quien el gordito le aconseja no creerse moralmente superior a nadie, y a quien acusa (porque él no pierde oportunidad) de apoyar a Milani quien según el recontrachequeador hizo desaparecer a dos personas. Y esperemos que algún fiscal lo llame pronto para que aporte las pruebas del caso. No debemos olvidar que el señor fuck-you hace justo un año recontrachequó que el Banco Nacional de Datos Genéticos era la nueva víctima del gobierno K que lo iba a intervenir para vaya a saber qué iniquidades. Es que el gordi, además de recomendarle a Estela que no se crea San Martín (sic), dispara sobre todo lo que le huela a kirchnerismo. Y en este caso tiene razón: los esfuerzos por encontrar nuevos nietos secuestrados es pura “culpa” de los K.

Hasta acá, nada muy nuevo bajo el sol para los niños de Clarín. Lo que sí me parece digno de atención es el desafío que hace el pícaro gordito a las leyes, a las normas, a la legalidad vigente. El viejo prestidigitador y digitador, ahora va por su pase a la clandestinidad. Como los organismos oficiales que defienden la dignidad de las personas le exigieron que se retracte de su ofensivo ataque, el pícaro gordito resiste. Aquí algunas de las frases de este payador perseguido: “… lo que el Afsca me quiere obligar a hacer… a pedir disculpas, a hacer un curso contra la discriminación, o a dedicar espacio al tema”. Tres opciones que no parece tan graves para reparar un agravio horrible. Pero, el gordito es pícaro y recontrachequea su recontraconvicción y dice “ustedes no me van a ver diciendo que Flor de la V es mujer, no va a pasar, ¿por qué? Porque no lo es. Es un travesti.” (sic) He aquí una parte de su planteo, que la libertad de expresar la convicción del pícaro está por encima de la ley que protege la integridad de una persona. Y sigue en el centro de su universo diciendo “Si quieren que dedique espacio al tema, lo voy a hacer. (…) Pero sabén que, voy a hacer más evidente la censura. (…) Quieren estar 4 horas en radio Mitre? (…) ¿Quieren este mes entero en radio Mitre?, vengan.” Sí, vengan y conviértanme en vuestra víctima, pide el pícaro gordito. “Hagan clases públicas de kirchnerismo, lo que quieran.” (sic) Sí, haganmé cosas feas! No hay que ser sagaz para ver que todo esto no es más que otra trampa que el pícaro le tiende al gobierno. El monstruoso kirchnerismo lo quiere doblegar, pero el gordito es indomable y no hay ley ni derechos humanos que tuerzan su voluntad libertaria. “Quiero que la gente sepa que me están obligando a eso.” (sic) No lo obliguen a respetar leyes, ni normas, ni derechos de otras personas. ¡Liberen a Jorge! “Así van a quedar más en evidencia ustedes y su autoritarismo. Hagan un decreto y prohíbanme. Flor de la V es un travesti, señores.” (sic) Aúlla el pícaro gordito como un Emile Zola que después del Yo Acuso denuncia con valentía “¡Es un travesti!” (sic) Qué coraje admirable el del pícaro. “Y todo el aparato represivo del Estado no va a hacer que yo diga lo contrario.” (sí, sic) Confirmado: es Emile Zolá denunciando, y es Nelson Mandela luchando contra el apartheid de los que no quieren respetar ninguna ley. Ay, pícaro gordito, qué pícaro eres. Qué valentía y cuánta integridad personal se necesita para señalar quién es un travesti y quién no lo es. Siendo él tan pequeño y desvalido, desde la proa del buque insignia de la pobre corporación que representa a todo el poder corporativo, y a pesar de esa insignificancia ser tan gigante en su entrega para enfrentar él solito y desvalido frente a todo el maligno aparato represor de este Estado que lo censura. Ofrecer su libertad, su alma y su cuerpo para ser censurado, prohibido, acallado. “¡Encarcelád al pícaro gordito!” gritan las hordas kirchneristas blandiendo sus antorchas y sus choripanes. Y en la noche se escucha el salvaje bramido camporista “¡A las mazmorras con el valiente gordito irreductible!”, mientras él no abandona su entereza y con heroísmo los enfrenta con el dedo mayor erguido repitiendo su grito de guerra “¡Es un travesti, bárbaros!”

Pero hay algo en esta historia que no es tan ridículo. Y es el hecho de que así como Clarín puso a funcionar todos los brazos del pulpo para evitar cumplir con la ley, hoy su principal vocero cumple con ese mismo papel –el de víctima de la legalidad del Estado- aunque en este caso sea bajo el disfraz del héroe solitario contra “el sistema opresor”. Y es evidente que aplicarle la ley al pícaro gordito sería convertirlo en una víctima, ya no del aparato represivo del Estado –como él lo llama en un grito desgarrado- sino sencillamente del gobierno. Por eso, como el payaso no puede ser tomado en serio por sus payasadas, es que el pícaro gordito debe seguir siendo libre para hacer todos los días las morisquetas que más diviertan a su público. Los que tenemos que aprender somos nosotros, porque quizá Grandinetti tenga razón.

Por Carlos Barragan

domingo, 18 de mayo de 2014

DEDICATORIA


Si, llego este maravilloso día , este gran momento, RIVER VOLVIO A SER RIVER, MI RIVER… “EL MAS GRANDE”, y quiero dedicar este título, si dedicarlo, porque sin ser futbolista, o estar entre los once, me siento participe de este nuevo campeonato, por llevar esa banda roja que me cruza el alma, por sufrir, alentar y festejar cada partido de mi querido River, aunque mas no sea, desde mi sillón, y la dedicatoria comienza para vos querido Lalo que te fuiste un rato antes que volvamos a primera, volvimos y somos Campeones de nuevo… También para vos, mi querido Tío Carlos, que inyectaste en mis venas esta pasión gallina junto al VIEJO, y que gestaste ese místico amuleto para mí, las tres banderas de los hermanos Segura, que la vida quiso que se redistribuyeran, la tuya la tengo YO... la de Papa sigue en sus manos y la del tío Luli, salió de la familia, pero está en manos de mi Primo Gustavo, otro gallina de Ley… Te diste cuenta Querido tío, si te arrimaste un poquito para ver, que estuve con la bandera todo el partido…
Nombre a Mi primo… que primo?, Mi Hermano!! que la vida hizo que vivamos un poco lejos , Aunque nos acerquemos todos los domingos después de cada partido y nos mandemos mensajes de alegría o calentura.. Este campeonato 35, es para vos también… como lo es para mi Querido VIEJO, responsable directo de este amor por River, salud PAPA!!! Levantemos juntos esta copa, ya levantaremos otras, pero de Vino, en estos días, como festejo más íntimo… me hubiese gustado verlo con vos, pero los dos sabemos que juntos nos ponemos más nerviosos…
A los amigos del barrio y a los compañeros de la secundaria, con los que compartimos muchas tardes en el monumental, sufriendo y festejando, fueron en las épocas de gloria del millo , cuando supimos ser el Campeon del Siglo…
A Mi señora, que me aguanta todos los domingos y me banca que dedique dos horas a mi pasión, no mira los partidos, pero que siempre esta con la oreja puesta en lo que esta pasando, siempre atenta, por nosotros…
Y por último la dedicatoria a mis hijas, las que me acompañan todos los domingos, desde muy chiquitas, en cada partido de River, sentadas en fila frente al televisor, donde corresponde por cábala… esa imagen, la de todos los domingos, juntos, viendo al Mas Grande es la que siempre llevare en el corazón… para ustedes, Gracias…
Quizás parece mucho, quizás alguien no lo entienda, pero esto hace el futbol, esto es ser fana de una camiseta… los dejo… nos vamos a festejar…
Salud RIVER , FELICES 35 PRIMEROS CAMPEONATOS LOCALES!!!!

sábado, 3 de mayo de 2014

Empresas del Estado

Por Alfredo Zaiat
La promoción de la restauración conservadora cuestiona de una u otra forma la intervención del Estado en la economía. La prédica es constante sobre el agobio impositivo, la restricción de la libertad de mercado que desalienta a empresarios, el despilfarro de recursos en el gasto social o la inconveniencia de manejar empresas que deberían estar en manos del sector privado. En cada uno de los debates económicos en el espacio público subyace el rol adjudicado al Estado en el funcionamiento de la economía. Una visión esquemática dice que el Estado es ineficiente y que el capital y la iniciativa privada son más eficaces para garantizar el desarrollo, y viceversa. Existen casos que avalan una u otra posición, lo que altera el espíritu de quienes no admiten matices. En ese escenario de tensión de construcción del sentido común, por grado de penetración e influencia, la corriente antiestatista tiene mayor participación, sólo compensada por la memoria histórica de la devastación de la experiencia neoliberal y por el actual despliegue de una gestión pública ofreciendo buenos resultados en términos de bienestar social. Aunque les produzca urticaria a los sectores conservadores, la recuperación estatal de empresas manejadas por privados no sólo ha significado una mejora en la ecuación económica, sino también en la social y en la ampliación de servicios públicos esenciales para la población.
Las estatizaciones en estos años fueron forzadas ante la emergencia del fracaso privado más que por la vocación política de avanzar con el Estado en áreas estratégicas. Fueron la última respuesta antes que el deterioro en sectores clave de la economía, manejados por privados, terminara afectando objetivos económicos del proyecto político del kirchnerismo. La revisión de las operaciones más importantes expone ese comportamiento defensivo, que luego se convirtió en uno los principales activos del Gobierno. El Correo Argentino fue la primera estatización concretada el 19 de noviembre de 2003 por el incumplimiento del Grupo Macri del pago del canon y ante la amenaza de despedir a 3000 trabajadores. Aguas Argentinas del grupo francés Suez no invertía en la expansión del servicio reclamando aumento de tarifas, que derivó en la pérdida de la concesión del área metropolitana por el riesgo de que distribuya agua contaminada en el sur del conurbano. El Estado asumió el control de Aerolíneas Argentinas luego de prolongadas negociaciones y promesas incumplidas y porque los españoles del grupo Marsans estaban vaciando la compañía. El sistema previsional manejado por bancos y compañías de seguros a través de las AFJP fue estatizado para recomponer un régimen de reparto, porque la administración privada no garantizaba el pago ni de una jubilación mínima luego de 14 años y medio de gestión de los aportes jubilatorios de los trabajadores. La petrolera nacional YPF pasó a control estatal también después de promesas incumplidas de inversiones de los españoles de Repsol y de un fallido intento de argentinización de la compañía con el grupo local Eskenazi, período de administración privada con la consecuencia de la pérdida del autoabastecimiento energético.
Con el esfuerzo de aislamiento sonoro del cacareo permanente en la tribuna mediática, es interesante saber cómo ha sido la gestión estatal en esos sectores antes manejados por privados. El resultado ha sido el siguiente:
n Correo Argentino. El Grupo Macri hizo descender la participación del correo argentino en el mercado (postal, telegráfico, monetario y mensajerías) del 48,4 al 33,5 por ciento de 1997 a 2003; mientras que la gestión estatal la subió desde ese nivel al 41,6 por ciento en 2012, con una facturación de 3043 millones de pesos. La firma tuvo una rápida recuperación, aumentó sus ventas en un 15 por ciento a los dos años de rescindido el contrato, garantizó la provisión del servicio postal básico universal, incrementó la productividad de la mano de obra y obtuvo resultados operativos positivos en todos sus balances (el primero bajo control estatal arrojó una ganancia bruta de 99 millones de pesos), sin recibir aportes del Tesoro Nacional. Tiene una red integrada por más de 5000 puestos de servicios ubicados en todo el país (agencias y sucursales propias, estafetas y unidades administrativas concesionadas a terceros), y emplea a casi 13 mil trabajadores. Un informe de la Secretaría de Comunicaciones afirma que la estatización del correo posibilitó “la continuidad y regularidad de los servicios postales, monetarios y telegráficos con altos parámetros de calidad y eficiencia, la preservación del patrimonio estatal, el mantenimiento de los puestos laborales y una muestra más de la capacidad de realizar gestiones públicas eficientes y beneficiosas para el conjunto de nuestra sociedad”.
n AySA. Agua y Saneamientos Argentinos nace de Aguas Argentinas del grupo Suez, que recibió la concesión del servicio de Obras Sanitarias. En trece años de gestión privada la ampliación de la red del servicio de agua potable alcanzó a 460 mil personas y de cloacas, a 210 mil. Cuando el Estado se hizo cargo de la empresa había tres millones de habitantes sin agua potable en el área, y desde entonces se incorporaron 2.337.287 habitantes al servicio, previendo que a fines de 2015 la cobertura será del ciento por ciento. En 2006, unos 4,5 millones de habitantes del área metropolitana estaban sin cloacas, y hoy se extendió a 1.838.624 habitantes, y en el 2019 se prevé alcanzar la cobertura total. Para obtener estos resultados el Estado invirtió 15.715 millones de pesos desde 2006.
n Aerolíneas Argentinas. La crítica a la gestión de esta compañía es la patrulla de vanguardia de analistas conservadores para cuestionar la intervención del Estado en la economía. El caballito de batalla es el déficit operativo. Esa evaluación recorta que AA fue vaciada durante la gestión del grupo Marsans, cuyo dueño Gerardo Díaz Ferrán está siendo procesado y con pena de cárcel en tribunales españoles. Además no considera la función social de conectividad que cumple AA en un país con una geografía tan extensa. Hoy cubre la totalidad de las provincias con vuelos regulares (la última fue Entre Ríos con destino a Paraná), además de integrar una red de vuelos interprovinciales que conectan distintas capitales del interior sin pasar por Buenos Aires con los denominados Corredor Federal, Norte y Sur y Corredor Petrolero. Cuando en diciembre de 2008 el Estado argentino recuperó la compañía, el patrimonio neto de Aerolíneas y Austral era negativo de 3862 millones de pesos. Desde entonces el Estado ha invertido unos 1500 millones de dólares que se reflejó en la renovación, ampliación y modernización de las flotas: en julio de 2008 su valor era de 342 millones de dólares y en 2013 de 1335 millones de dólares, con un incremento de 26 aviones operativos en 2008 a 65 en 2013. Desde que el Estado se hizo cargo de la gestión de Aerolíneas Argentinas y Austral, la compañía incrementó su cantidad de vuelos en un 83 por ciento, pasando de 24.632 a 45.049 el año pasado. Aumentó también en un 55 por ciento la cantidad de pasajeros transportados alcanzando el record de 8,4 millones en el año.
n YPF. Los resultados de la administración estatal de la petrolera son positivos lo que inhibe a los militantes antiestatistas. El año pasado aumentó la producción de petróleo y gas en 3,4 y 2,2 por ciento, respectivamente, respecto a 2012. En gas, desde 2004 que YPF no anotaba un incremento anual. Hoy la compañía dispone de 65 equipos de perforación de nuevos pozos y 92 de workover (reparación de pozos) contra los 25 y 49 que tenía antes de la estatización. En 2013, las utilidades netas consolidadas de YPF fueron de 5681 millones de pesos, 45,6 por ciento más que las del año anterior. Las inversiones sumaron 29.848 millones de pesos, un alza de 81,1 por ciento respecto a las efectuadas el año anterior. La estatización de YPF incorporó al patrimonio social el yacimiento de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta, área de una potencialidad elevada según diferentes informes de especialistas locales e internacionales.
n AFJP. Un solo dato es lo suficientemente contundente en la comparación entre la gestión pública y la privada, además de la recuperación de un sistema previsional de reparto y solidario: el fondo de inversión con el aporte jubilatorio de los trabajadores manejado por bancos y compañías de seguro ascendía a 98.083 millones de pesos en diciembre de 2008, año que pasó a manos del Estado. Hoy ese dinero acumulado en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la seguridad social manejado por la Anses se ubica en 383.883 millones de pesos.
Los inspiradores de la restauración conservadora tendrán que hacer un esfuerzo considerable para postular como verdad absoluta la superioridad de la gestión privada sobre la estatal. Estas experiencias en curso sirven para mostrar que además de buenos resultados económicos se pueden alcanzar objetivos de beneficio social con administración del Estado en empresas de sectores estratégicos de la economía.
Publicado por pagina/12  el 03/05/2014

lunes, 7 de abril de 2014

Linchar a la razón

Por Eduardo Aliverti
Quien firma, por razones de convicción profunda que para el caso incluyen la necesidad de preservar el estómago y cuidarse de arrebatos expresivos, no quiere atravesar ciertos límites. Más aún: desearía jugarse directamente a ignorar el asunto, a costa de parecer un marciano periodístico. Pero no le da para tanto. Sí para aquello de pararse opinativamente antes de ese límite que no se quiere trasponer. Y en el mejor de los casos, intentar cierto razonamiento, y “conclusión”, que observe desde otra perspectiva lo que es el oligopolio temático de estos días.
Lo antedicho no supone un juicio negativo sobre lo que viene diciéndose, desde la estabilidad mental, la sensatez básica, la categoría profesional, en torno de los linchamientos a delincuentes reales o presuntos. Al contrario. Todo lo contrario. Quienes prefieren ver y escuchar en vez de mirar y oír pudieron encontrarse con análisis de excelencia, surgidos en campos diferentes. El sociológico, el estadístico, el del derecho penal y por cierto que el de la prensa. Entre ellos, la nota de Mario Wainfeld en este diario del jueves, que es encabezada con el numeroso grupo de “vecinos” que asesinó a David Moreira, en Rosario. Un crimen cometido con indefensión de la víctima (alevosía) y afán de agravar el sufrimiento (ensañamiento). Homicidio calificado, para el Código. Y enseguida, el “grupo de remiseros (que) se confunde y decide que un par de jóvenes morochos que van en una moto son chorros. Los persiguen, gritan enardecidos. Las víctimas creen que quieren afanarles. La confusión sería cómica, digna de una película costumbrista italiana de las buenas... de no terminar en una golpiza salvaje a un muchacho indefenso, responsable sólo de portación de aspecto”. Más la mención al modo en que Clarín “hace escuela de nuevo, sin dilemas ni traumas”, al cerrar el círculo de su tapa del miércoles con la analogía de que “La crisis causó dos nuevas muertes”: su título cuando el asesinato de Kosteki y Santillán. Ahora el diario tituló que “Hubo otros cinco casos de palizas de vecinos a ladrones”. “Joya y bingo. Son ‘palizas’, correctivos familiares, aunque alguno deje un muerto tirado en la calle.” Wainfeld recuerda lo sencillo que lo había hecho Cesare Lombroso en la prehistoria del derecho penal, con su obra L’uomo delinquente y el imaginario de que hay seres prefigurados para el crimen, con marcas genéticas, habiéndose supuesto que teorías como ésas estaban superadas por la modernidad... siendo que parecemos estar volviendo a las fuentes. Y también el registro de las “personas que delinquen a diario sin que se los encuadre como causantes de la inseguridad. Pensemos en quienes cometen violencia de género o intrafamiliar. O en los abusadores sexuales. Ejercen su poder o explotan su posición de modo perverso. Dañan mucho, pueden tener una fachada respetable: ‘la gente’ no tiene motivos para abrazar con fuerza la cartera cuando los ve por la calle. Otro tanto podría decirse de los evasores, de los explotadores que no pagan cargas sociales. Son personas de bien, no desentonan si se acodan en un bar VIP”.
Hay un trabajo, “Acciones colectivas de violencia punitiva en la Argentina reciente”, publicado en 2011 en la revista Bajo el Volcán, editada en México por la Universidad Autónoma de Puebla. Sus autores son Leandro González, Juan Iván Ladeuix y Gabriela Ferreyra. Pertenece a la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal. El documento ofrece una serie de apuntes sobre el “fenómeno de las pequeñas (y a veces no tanto) manifestaciones que familiares y vecinos de víctimas de diversos delitos intentarían realizar mediante una variedad de acciones, ‘justicia por mano propia’, en Argentina, entre 1997 y 2008”. Los autores aclaran que las observaciones son preliminares, y necesariamente fundadas en una búsqueda hemerográfica que incluyó periódicos de circulación nacional, provincial y local, a falta de estadísticas oficiales que registren este tipo de fenómenos. En tren de resumir, las acciones de violencia colectiva, verbigracia linchamiento o justicia por mano propia, se dan en todas las provincias argentinas. Pero el 60 por ciento se concentra en territorio bonaerense. ¿Cuánto es eso? 58 casos, en once años, con una mayoría que se verifica en el conurbano, La Plata y Mar del Plata. A su vez, más de la mitad de los delitos que precipitan sed de venganza o de interpelación a los poderes institucionales, como se quisiere, son homicidios. Luego continúa la violación, y en tercer lugar la violación seguida de homicidio. Hay apenas tres hechos de reacción de muchedumbre familiar o vecinal por “agresión con arma de fuego”, y sólo nueve por “robos y disturbios reiterados”. Como quedó dicho, el trabajo abarcó un arco entre 1997 y 2008, pero, así se le sumara, en crecimiento exponencial, la cantidad de casos que en los últimos días parecen acercarnos a una renovada y comprensible vigencia de la ley de la selva, cualquiera advertirá que se trata de unos amuchamientos socialmente irrepresentativos, por completo, en términos de acciones colectivas de revanchismo. Quizá fuera diferente si hablamos de intencionalidad piripipí en franjas de clase media asustadas. Sin ir más lejos, el odio irracional que abunda hasta el asco en las redes sociales hablaría una sociedad grandemente dispuesta a los pogromos. Es eso lo que los medios trasladan en estas jornadas de frenesí victimario: la predisposición masiva, de una ciudadanía agotada, para mutar al salvajismo ante el primer ratero que se cruce. No es así. No hay absolutamente ninguna realidad, ni estadística, ni presunción que lo demuestren. Lo ha dicho con todas las letras Roberto Carlés, quien coordinó la comisión elaboradora de la reforma al Código Penal que nadie leyó entre quienes la cuestionan: “Son hechos concretos de violencia tumultuaria, mucho menos frecuentes que los hechos de violencia institucional, y de tortura, que ocurren a diario en las calles, en las comisarías y en las cárceles” (“Una confusión de ideas”, Página/12, viernes pasado).
Es el show. Entonces o como siempre. Es un espectáculo que, desde ya, tiene su línea de acción conceptual. ¿O acaso no se repara en que venimos del invento de Sergio Massa, esparcido impunemente por sus medios adictos, elogiado como muestra de “iniciativa política”, acerca de que el borrador de nuevo Código Penal es una garantía de delincuentes a sus anchas? ¿Justamente después de eso irrumpe como por arte de magia que “la gente” se cansó, para transformarse en hordas de sanguinarios a los que debe comprenderse? ¿Es tan difícil advertir el elefante que está en el living informativo? Volviendo unas líneas: no es que no hay, ni muchísimo menos, argumentaciones sólidas a las que recurrir para desmontar el andamiaje de la marcha sistémica; la brutalidad enano-fascista; esas caras y esas voces por un lado tan compungidas, y por otro tan dispuestas al festín que se ofrece, de quienes dicen saber cómo se resuelven las cosas de “la inseguridad” en un santiamén. No es que no tienta valerse de lo fácil con que surten la réplica algunos personajes públicos, capaces de satisfacerse porque por suerte sus hijos no están acá, entre nosotros, sino afuera y a buen resguardo. No es que no pueda creerse que hablen de la necesidad de un Estado fuerte los liberales privatizadores. No es que no deba percatarse que la emergencia de seguridad en la provincia de Buenos Aires convoca a miles de policías retirados, bien que entre otras medidas: ¿retirados por qué? ¿Provenientes de dónde? Es uno, nada más, que siente y piensa que no tiene ganas ni tripas para cruzar el límite de discutir sobre comprender linchamientos.
Y a uno se le ocurre, también, que al fin y al cabo hay una demostración inexpugnable. Una evidencia cuya fortaleza es superior a la de todo repaso, relevamiento, argumentación sociológica o jurídica. Mañana, pasado, en la semana, pero siempre muy pronto, de manera inminente, ahora mismo si es que está brotando o provocándose otro objeto a exprimir, los linchamientos van a desaparecer de la escena mediática. Son episodios que no tienen con qué sostenerse en la función comunicacional, televisada, al consistir precisamente en eso: en ser episodios, tan repugnantes y graves como para no olvidar que hay masacrados de por medio, pero socialmente irrelevantes, si es por su cuantía. Los linchamientos se extinguirán, literal y mediáticamente, o en verdad en orden inverso, porque es la clonación de eventos falsamente asimilables a lo que determina el rango mediático. Decir que “la inseguridad” es una sensación, o que se debe exclusivamente al accionar de los medios, es tan una tontería como desconocer el rol clave que juega lo mediático en la amplificación irresponsable de los sucesos. La “moda de linchar” quedará sumergida por nuevas tandas de montañas fugaces. Cualesquiera. Podrá ser una peripecia que involucre a algún famoso. Alguna denuncia de corrupción que para variar sólo afectará al Gobierno. No es muy larga la lista. Lo largo es la necesidad de producir escándalo y morbo, incluso sin importar, ante hechos como los pasajeramente difundidos, que puedan estimularse actitudes repetitivas por parte de energúmenos que nunca faltan. La pregunta que sí debería subsistir es cuán seria es la solidez de impactos y argumentos que desaparecen de la noche a la mañana, cuando otros bombazos los reemplazan como si tal cosa.
Ya, al toque, cuando esto suceda de modo inevitable, cuando ya no hablemos de interpretar linchamientos, no por la vergüenza ajena que debiera dar sino porque la prensa abandonó el tema y “la gente” dejó de hablar de eso, quedará al descubierto lo que jamás deja de estar a la vista. Que ciertos medios, que no son todos los medios, no tienen escrúpulo alguno para manifestar su ignorancia. O su interés de clase, mejor. Y que cierta gente, que no es toda la gente, tampoco.

Publicado en pagina 12  - lunes 07 de abril del 2014