martes, 12 de enero de 2016

Sobre el despido a VHM y la libertad de expresion

Durante los últimos 12 años la libertad de expresión existió como nunca en la Argentina. 
Se escucharon en forma permanente las voces disidentes que dijeron cuanto quisieron sobre la Presidenta, sobre cada uno de los miembros del gobierno nacional y provincial y sobre todo aquel que fuera parte directa o indirecta de ese proyecto político.
Mintieron, difamaron, agraviaron y demonizaron sin censura alguna. Llevaron adelante operaciones mediáticas una tras otra a lo largo de los años, cada vez más alevosas y desembozadas, en contra de un gobierno legítimo, elegido por el 54% de la población en primera vuelta. No hubo respeto ni por esas mayorías, ni por las personas ni por las investiduras. Y, no obstante, jamás hubo el más mínimo intento de silenciar un programa, un periodista, un medio. 

Esa fue la "dictadura" del kirchnerismo. 
El ataque artero a la libertad y al periodismo disidente  que acaba de perpetrarse hoy sacando  a Víctor Hugo Morales del aire es absolutamente intolerable en un país democrático. Ya lo vivimos en los gobiernos militares. Pero entonces de algún modo era comprensible, estabamos ante un gobierno de facto. Esto es infinitamente más aberrante. Se prometió  concordia, libertad, diálogo y en cambio recibimos atropellos a la libertad, a la Constitución,  a los derechos civiles, ejecutados pareciera casi con espíritu de revancha agrandando la grieta de la que tanto dijeron lamentarse pero que se alimenta a diario con estos actos profundamente antidemocráticos. 
Repudio este hecho categóricamente y me sumo a las voces que hoy se están multiplicando para denunciar este atropello a nuestra dignidad como país.

Teresa Parodi publicado en su facebook 11/01/16

Cuestión de Interpretaciones...


lunes, 11 de enero de 2016

Cepo Mediático ... Censura ...


Hace un mes. Yo me levantaba y escuchaba a Victor Hugo. Vos te levantabas y escuchabas a Lanata. 
Yo almorzaba escuchando a Dady Brieva. Vos almorzabas escuchando a Majul. 
Yo cenaba mirando 678. Vos cenabas mirando a Los Leuco. Antes de dormir me gustaba mirar Duro de Domar. Como a vos seguramente te gustaba mirar A Dos Voces. 
Si hasta los sábados, si no salíamos yo podía ver TVR y vos podías ver a Mirtha Legrand. 
Un mes despues ...Ya no puedo escuchar a Victor Hugo. Ni a Dady Brieva. Ni ver 678. Ni Duro de Domar. Ni TVR.
Y sin embargo vos seguis teniendo la misma libertad para ver los programas que pudiste ver ininterrumpidamente durante estos años.
Te acordas cuando decían que TN podía desaparecer? Durante doce años pudieron hablar, Opinar.,Exponer y decir lo que querían. 

Jamás se censuró a nadie.
Y me hablaste de libertad de expresión. De unir a los argentinos. De pluralidad de voces. 

Y ahora no decis nada...Pero NADA...

domingo, 10 de enero de 2016

Por qué Mauricio Macri no hace lo que le conviene políticamente?

Por qué Mauricio Macri no hace lo que le conviene políticamente? ¿Por qué en vez de llevar adelante un gobierno que le de prestigio y reconocimiento prefiere empantanarse en gestos absurdos de autoridad y que, lejos de pacificar los ánimos en el país, cavan una zanja peligrosamente profunda y difícil de suturar? ¿Cuáles son las verdaderas intenciones? ¿Adónde va? ¿Tiene un proyecto político, social, económico? ¿O simplemente se trata de un maquiavelismo berreta con la única finalidad de permitir el saqueo de la Argentina por parte de los grupos económicos concentrados y el sistema financiero internacional?
A un mes exacto de gobierno, Macri registró un récord difícil de superar en democracia: tiene el más alto índice de medidas antipopulares de los últimos 30 años: devaluó el peso, favoreció a los exportadores, generó más inflación, empobreció el salario de los trabajadores en por los menos un 40%, despidió empleados públicos, inició un proceso de endeudamiento que, como siempre, pagarán millones y millones de argentinos a futuro, abandonó a los inundados del litoral a la mano de la solidaridad civil haciendo desaparecer al Estado, reprimió la protesta social con una brutalidad nunca antes vista desde la dictadura militar hiriendo con balazos de goma a trabajadores que simplemente reclamaban por sus puestos de trabajo, quebró la institucionalidad salteando al Congreso, nombrando dos jueces de la Corte Suprema a dedo (de Héctor Magnetto), violó la Ley de Medios a piacere e intervino el AFSCA como si se tratara de un golpe militar, cambió la matriz recaudatoria quitándole peso a los exportadores y trasladándolo a los sectores bajos y medios vía servicios públicos, poniendo en serio peligro el déficit fiscal. 
¿Por qué? ¿Es necesaria tanta torpeza? Por qué ni siquiera es maldad, es brutalidad. ¿Por qué un presidente decide convertirse en un "bruto" (feo, malo, torpe, ignorante, en el sentido italiano del término)? Carlos Menem llevó adelante la peor transferencia de ingreso de los sectores populares a los grupos concentrados en los años noventa, pero no lo hizo con la torpeza con que lo está haciendo Macri y sus ejecutores. La diferencia, claro, está en la diferencia de estatura política entre Menem y Macri. El Riojano impuso su proyecto político, económico y social -nefasto para los sectores populares y el Estado- a través de la mediación de la política, buscando el consenso, con operaciones culturales claras, generando alianzas, incluso comprando voluntades. Macri, en cambio, cree que puede volver a los noventa a los garrotazos limpios. Dos elementos diferencian 1989 de 2015: a) en los ochenta, el país había vivido una crisis hiperinflacionaria disciplinadora y el autoritarismo de la dictadura estaba demasiado cerca; en la actualidad, por mucho que los voceros del Macrismo, traten de inventar una "pesada herencia", lo cierto es que los problemas económicos eran relativamente solucionables acomodando un par de variables; además, hoy, los argentinos hemos aceitado un poco las relaciones democráticas. b) la crisis del 2001, si bien ya no sirve como traccionadora de votos, todavía está presente en la mayoría de los argentinos, y la emergencia del Kirchnerismo como respuesta al agotamiento del neoliberalismo noventista generó una corriente de consenso muy fuerte en la sociedad que aún hoy se mantiene viva.
Este segundo punto es interesante para desarrollar porque está justamente en el centro del planteo macrista: la desaparición del Kirchnerismo. Ya lo dijo con mucha torpeza, la vicepresidenta Gabriela Michetti, "militante del PRO", cuando sugirió que no estaban echando empleados públicos en el Senado sino "militantes kirchneristas" o cuando el inefable "militante radical", Oscar "el milico" Aguad, derrocó a Martín Sabbatella al frente del AFSCA por "militante kirchnerista". Absurdo. Ni siquiera el jugador del gobierno pseudo moderado, el "militante radical" Hernán Lombardi pudo escapar a la peligrosa estigmatización del Otro y quedó atrapado en una lógica autoritaria al operar periodísticamente y escrachar en forma falaz a los trabajadores de Radio Nacional por "kirchneristas fanáticos". Paradojal que el ex funcionario del gabinete porteño acusado de subsidiar en millones de pesos a radios fm inexistentes y a periodistas famosos como Fernando Niembro, por ejemplo, haga caza de brujas con los sueldos que figuran en contratos basura, abultando las cifras y sin informar que de esos números hay que descontar IVA, ganancias, aguinaldos y vacaciones y que los salarios reales son, hoy, la mitad de lo publicado. En este caso, Lombardi, no sólo estigmatiza sino que engaña a la población. Pero volvamos a lo importante, porque que si la única acusación que puedan hacerle a una persona es que cobra un relativo buen sueldo, eso habla de que no tienen demasiados elementos contra esos trabajadores y que, lo que es peor, no pueden confrontar ideas con ellos. Triste en un funcionario político.
Lo importante es que Macri y el PRO, lejos de pacificar, reconciliar, amigar a los argentinos, profundizó esa lógica predemocrática del amigo-enemigo. Su respuesta no fue zanjar las diferencias sino hacer desaparecer directamente a uno de los contendientes. No fue encontrar síntesis superadoras sino buscar la paz matando al oponente. Desgraciadamente, esas violencias se pagan caro. ¿Cuántas veces podrá reprimir Macri sin que se produzcan enfrentamientos serios con las fuerzas de seguridad por parte de los trabajadores? ¿Cuál es el siguiente paso: la salida Franchiotti? ¿Los parapoliciales del 20 de diciembre de 2001? ¿Los encarcelamientos? ¿O es que, sencillamente, el Macrismo no quiere la paz social sino el disciplinamiento de los sectores populares, es decir, sólo quiere el sometimiento de los trabajadores y las clases medias en beneficio de los sectores económicos altos? 
Generalmente, los gobiernos nuevos tienen 100 días de gracia en la población. Con un Peronismo Kirchnerista fatigado después de 12 años de gestión, con un Peronismo Territorial todavía acomodándose tras la derrota y un movimiento obrero desorganizado y expectante, y con todos los medios de comunicación a favor, Macri contó con un mes de impunidad absoluta. Pero lo desaprovechó. Salvo en las encuestas truchas de Clarín, sus 30 días de gobierno produjeron irritación en la oposición y confusión en el electorado "independiente" que lo voto sin muchas convicciones, más por cansancio con el gobierno anterior que por enamoramiento hacia sus propuestas. Eso sí, produjo una gran fidelización en los sectores "fanáticamente" antiperonistas. No parece un gran negocio político. Una pena, porque, desgraciadamente, en estos pocos días, la elite económica y social argentina demostró que no puede abandonar su rol de "clase dominante" (represión y enriquecimiento oligárquico) y que no tiene capacidad para transformarse en "clase dirigente" (conducción, integración y consenso). He ahí el mal de todos los males para millones de argentinos.

Hernan Brienza - InfoNews - 10/01/16

Nuestro diario dice otra cosa

Gabriela Cerruti

Nuestro diario dice que ayer una multitud abrazó el Archivo nacional de la Memoria junto a Estela Carlotto, Taty Almeida y todos los organismos de derechos humanos.
Nuestro diario dice que en Córdoba diez mil personas se reunieron en Parque Sarmiento para defender junto a Martín Sabbatella las conquistas de estos doce años y organizarse para seguir peleando.
Nuestro diario dice que los artistas más populares y queridos de este país se comprometieron una vez más con generosidad y coraje en la pelea por la Verdad, la Justicia y la Memoria.
Nuestro diario dice que, mientras tanto, el gobierno y los medios hegemónicos te siguen vendiendo la historia de la fuga entre papelones y mentiras para no contar la verdad de una trama que empezó cuando devolvieron favores a quienes pactaron desde la prisión y el corazón del narcotráfico con el periodismo y el poder para jugar en la campaña electoral a favor de María Eugenia Vidal.
Nuestro diario dice que ayer, sábado 9 de enero, cuando se cumplía un mes de la Plaza más emocionante de la historia, tuvimos un gran día.
Estamos volviendo.


Gabriela Cerruti en su cuenta de facebook   -  10/01/16